jueves, 18 de septiembre de 2008

TALLER


ESCRIBIENDO


Una vez empecemos el viaje de escribir

sigamos los sentidos que emanan de las

pulsaciones del corazón.

Acuérdate del viaje hacia la sombra del frondoso árbol, convéncete del viaje sin regreso.

Testigo de lo bello que es plasmar por escrito la vida de los seres, ella, la vida, muestra la majestuosidad de su perfección a través de la invención y la escritura.

Nos llama, nos nombra, nos grita, nos reclama.

Reto a sentarte en el lugar del centro de tu alma.

Reto a escribir lo que esta sintién-do tu alma.

lunes, 15 de septiembre de 2008

COMPRENSIÓN LECTORA

Cuento: Nomeolvides
RESUELVA LOS SIGUIENTES INTERROGANTES
¿Quién habla?
¿Qué edad tiene?
¿Cómo es?
¿Cómo viste?
¿¿Cuál es su postura corporal?
¿Qué gesto hace?
¿Dónde está?
¿Qué hace en este instante?
¿A quién se dirige?
¿Qué ha ocurrido?
¿Qué ocurrirrá?
¿Cómo sabes todas esas respuestas?

CUENTO CORTO


NOMEOLVIDES

Responde las preguntas

Había una vez un avestruz pasó un bus y tras.

¿De que color era el avestruz?

¿Como estaba vestido el avestruz?

¿El avestruz era macho o hembra?

¿El avestruz era obeso o hacia ejercicio?

¿En que trabajaba el avestruz?

¿Cuantos años tenia el avestruz?

¿Era de noche o de día?

¿De que color era el camión?

¿Quien estaba detrás del camión?

CARTA DE LUISJA

¿Cuándo pasamos de los picaditos callejeros a las batallas campales en los estadios y en las calles?
Cada que conversamos los amigos y compañeros de trabajo, sobre lo que ocurre hoy en los escenarios deportivos, no puedo evitar retrotraerme a mi infancia y a mi juventud, en ese tiempo las cosas eran distintas; todo se arriesgaba por un picadito en la calle. Sólo teníamos pelotas que pateabamos como si fueran los más finos balones profesionales, bastaban cuatro piedras para demarcar las porterias y todo nuestro entusiasmos desbordado. Quedaban en vilo las tareas, los mandados, las arregladas del cuarto, las insistentes llamadas a almorzar desde las ventanas, que recibian como respuesta coros espontaneos que gritaban “yaaa vooooyyyy” con un sonido largo que servía para todas las mamas, las hermanas mayores y las tías que insitían en el llamado. Nadie sabía quién respondia, todos respondiamos.
Desde entonces y hasta hoy en mi ejercicio profesional de maestro, como adulto, como padre sigo pensando y sobre todo sintiendo, no sin nostalgía, que el deporte no es sólo formación física y emocional, que no basta con decir que la práctica de algún deporte fortalece el espirítu y ayuda al estrés, a las relaciones con los otros, etc. Todo eso es verdad pero el deporte, su práctica y su disfrute es una forma de vida, es una manera de construir relaciones, de respetar, de valorar, de tolerar, de ser ciudadano.
En un desafío callejero o en una improvisada cancha nos comprometiamos a fondo todos, en ocasiones y con la fuerza que iba tomando el juego aparecían los empujones y las rabias, una que otra patada mal intencioanda, propia del acaloramiento, pero no recuerdo ninguna pelea más allá de lo mencionado con las sabidas palabrotas del momento que ayudaban a desacolarar los animos. Siempre alguno asumía el papel de conciliador, separaba los alterados, y los retaba a jugar, a no parar el partido, a gozar del espacio vital que nos proporcionaba seguir las reglas del juego, buscar el triunfo, reconocer al otro, defender espacios, poner todo para conseguir ganar.
Triunfo y derrota que se celebraba juntos, en la esquina, esparramados en la acera, recogiendo el sudor con las camisetas, viejas algunas, finas otras, con los escudos de los equipos admirados, no importaba; con la gaseosa compartida, con las risa y los comentarios de cada jugada, de cada incidente, de cada momento.
Nuestros padres decían que perdiamos el tiempo, que nos volveríamos unos vagos, nos decomisaban los balones, y claro uno que otro vidrio quebramos, y nos echaban la policia, de cuenta de los mejores partidos de mi vida, compartidos con amigos entrañables, conocí por dentro la patrulla, algunos paseos nos dieron.
Hoy como maestro y como padre puedo ver la gran diferencia entre un picadito en la cuadra, tres partidos y hasta cuatro en un día, con el embelezamiento que produce a un niño o a un adolescente estar por horas frente al computador jugando con la maquina o frente al televisor. La diferencia es enorme, no quiero referir que es mejor o peor, lo que quiero es un balance para saber como encontrar una justa medida, como combinar correr y reirse al aire libre y el apasionamiento y la adrenalina que hoy producen estos juegos.
Una buena parte de los padres no lleva a sus hijos al estadio, sienten temor, además no es un buen ejemplo. Cuando yo estaba pequeño fui de la mano de mi padre a ver al poderoso DIM, de él herede el carácter de sufrido que llevamos a cuesta los que seguimos esa casaca; luego con mis amigos tuve mis primeras salidas solo, a visitar el estadio tribuna de gorriones, con cada una se hizo más fuerte mi gusto y mi alegría por el futbol.
Yo aprendí, entre los picaditos y los desafios de mi cuadra con mis amigos y las idas al estadio, recuerdo la ansiedad de la llegada, la emoción en cada jugada, a admirar a los jugadores profesioanles, a querer emularlos. Aprendí a escuchar la radio y a seguir en las revistas en blanco y negro, compradas con los ahorros de la mesada e intercambaidas como pequeños tesoros, a valorar el esfuerzo y el tezón de los otros.
Me duele darme cuenta que todo eso se desdibujó, asistir al estadio es peligroso, y cada vez caben menos espectadores, porque tienen que ser ocupados, por la casi totalidad de la fuerza pública, para contener las barras bravas, las turbas humanas que entran armadas, que ponen su creativdad y su ingenio en armarse físicamente, porque sus espirítus ya están suficientemente cargados.
¿Esto es producto de qué?, no tengo respuestas, no desconozco el lugar de una sociedad acelerada en procesos de modernización que no se correspondió con procesos de formación política, léase del manejo de lo público, de la participación, el reconocimiento y la diferencia.
Esta es una invitación a mantener abierto este diálogo, a conversar sobre, esta situación. No es una remembranza del pasado, es más bien una propuesta desde nuestro colegio, que nos permita acentuar el goce por el deporte y la actividad física, que ayude a pacificar los espirítus, que evite que sigan aumentando la torpeza motriz, la obesidad, la pasividad, la falta de coordinación motora, la pereza que no solo se traslada a la actividad física sino también a la académica.

LUIS JAVIER HERNÁNDEZ MONTOYA COORDINADOR CONVIVENCIA

jueves, 11 de septiembre de 2008

El sistema solar


El sistema solar


El sistema solar es uno de las materias más estudiadas en la historia de la humanidad.
Desde tiempos muy antiguos,
el hombre ha manifestado preocupación e interés por conocer su medio, y el Universo no está exento de esa curiosidad y afán de investigación
.
Ya en el siglo III A.C. , Aristarco de Samos presentaba la
teoría heliocéntrica del origen del Sistema Solar, la que perduró hasta el siglo II, cuando Tolomeo propondría su celebre Teoría Geocéntrica, la que sostenía que la tierra era el centro del Universo
. Debieron pasar un par de siglos, para que en el XVI, Nicolás Copérnico propusiera nuevamente la teoría heliocéntrica, la que esta vez sea aceptada universalmente.
Desde entonces, ha habido un gran
interés por conocer el sistema solar, investigaciones de las que desprenden grandes teorías, desde la Ley de la Gravitación Universal de Newton hasta cálculos que indican que habrían más de cien mil millones de estrellas en la Vía Láctea, galaxia a la cual pertenece nuestro sistema
solar.
Este interés ha llevado al
hombre a realizar grandes operaciones, las que han trascendido fronteras, es así como en 1957 se lanza al espacio el Sputnik I, primer vehículo que sales de la órbita terrestre. En 1958, la URSS lanza al espacio un cohete con dos perras: los primeros seres vivientes en salir del globo terrestre. El primer astronauta fue Yuri Gagarin, a bordo del Bostok I. El 18 de marzo de 1965 se realiza el primer paseo espacial: el ruso A. Leonov flotó en le espacio por 10 minutos, convertido en un "hombre
– satélite".
En 16 de julio de 1969 el Apolo XI despegó rumbo a la Luna. Iba tripulado por Collins, Armstrong y Aldrin. Cuatro días después, se marcaba la primera huella humana sobre la luna, la frase "un pequeño paso para un hombre, un gran paso para la humanidad" recorrería el mundo.
Hoy, tres décadas después de este "gran paso", la
tecnología de Internet hace posible que en segundos contemos con información necesaria y material gráfico de cualquier tema, y la astronomía
y la astronáutica no están ajenas a esto.
¿Dónde está ubicado?
Pertenecemos a la Vía Láctea y nuestro Sistema Solar se halla ubicado en uno de los extremos de dicha galaxia. ¿A qué distancia estamos del centro de dicha galaxia? Aproximadamente a unos 33,000 años
luz
(o lo que es lo mismo a un 31 x 106 Km, bueno si no lo entiendes está a 31'000,000 de kilómetros).
Como sabemos los cuerpos celestes por lo general giran en un
movimiento
de rotación respecto a un centro determinado, para nuestro sistema solar, el centro será el centro de la Vía Láctea y nuestro sol demora 230 millones de años terrestres en dar una vuelta completa a este centro.
¿Quiénes lo componen?
Nuestro Sistema está compuesto por una gran estrella la cual le proporciona el
calor necesario para la existencia de vida a nuestro planeta, dicha estrella es El Sol (por ello el nombre de Sistema Solar), asimismo existen 8 planetas , algunos con sus respectivos satélites
así como un cinturón de asteroides ubicado entre Marte y Júpiter.
En orden de proximidad al Sol, los cuatro primeros
planetas (Mercurio, Venus, Tierra y Marte) son denominados los planetas interiores debido a que están ubicados entre el Sol
y el cinturón de asteroides, dicho cinturón de asteroides está conformado por cuerpos de entre 1,5 a 750 kilómetros de diámetro. Los planetas exteriores son Júpiter Saturno, Urano y Neptuno

LA TEORIA DEL BIG-BANG

Big-bang

La teoria del Big Bang y el origen del Universo El Big Bang, literalmente gran estallido, constituye el momento en que de la "nada" emerge toda la materia, es decir, el origen del Universo. La materia, hasta ese momento, es un punto de densidad infinita, que en un momento dado "explota" generando la expansión de la materia en todas las direcciones y creando lo que conocemos como nuestro Universo.

Inmediatamente después del momento de la "explosión", cada partícula de materia comenzó a alejarse muy rápidamente una de otra, de la misma manera que al inflar un globo éste va ocupando más espacio expandiendo su superficie.
Los físicos teóricos han logrado reconstruir esta cronología de los hechos a partir de un 1/100 de segundo después del Big Bang. La materia lanzada en todas las direcciones por la explosión primordial está constituida exclusivamente por partículas elementales: Electrones, Positrones, Mesones, Bariones, Neutrinos, Fotones y un largo etcétera hasta más de 89 partículas conocidas hoy en día.

En 1948 el físico ruso nacionalizado estadounidense George Gamow modificó la teoría de Lemaître del núcleo primordial. Gamow planteó que el Universo se creó en una explosión gigantesca y que los diversos elementos que hoy se observan se produjeron durante los primeros minutos después de la Gran Explosión o Big Bang, cuando la temperatura extremadamente alta y la densidad del Universo fusionaron partículas subatómicas en los elementos químicos.

Cálculos más recientes indican que el hidrógeno y el helio habrían sido los productos primarios del Big Bang, y los elementos más pesados se produjeron más tarde, dentro de las estrellas. Sin embargo, la teoría de Gamow proporciona una base para la comprensión de los primeros estadios del Universo y su posterior evolución. A causa de su elevadísima densidad, la materia existente en los primeros momentos del Universo se expandió con rapidez. Al expandirse, el helio y el hidrógeno se enfriaron y se condensaron en estrellas y en galaxias. Esto explica la expansión del Universo y la base física de la ley de Hubble.

Según se expandía el Universo, la radiación residual del Big Bang continuó enfriándose, hasta llegar a una temperatura de unos 3 K (-270 °C). Estos vestigios de radiación de fondo de microondas fueron detectados por los radioastrónomos en 1965, proporcionando así lo que la mayoría de los astrónomos consideran la confirmación de la teoría del Big Bang.

Uno de los problemas sin resolver en el modelo del Universo en expansión es si el Universo es abierto o cerrado (esto es, si se expandirá indefinidamente o se volverá a contraer).

Un intento de resolver este problema es determinar si la densidad media de la materia en el Universo es mayor que el valor crítico en el modelo de Friedmann. La masa de una galaxia se puede medir observando el movimiento de sus estrellas; multiplicando la masa de cada galaxia por el número de galaxias se ve que la densidad es sólo del 5 al 10% del valor crítico. La masa de un cúmulo de galaxias se puede determinar de forma análoga, midiendo el movimiento de las galaxias que contiene. Al multiplicar esta masa por el número de cúmulos de galaxias se obtiene una densidad mucho mayor, que se aproxima al límite crítico que indicaría que el Universo está cerrado.

La diferencia entre estos dos métodos sugiere la presencia de materia invisible, la llamada materia oscura, dentro de cada cúmulo pero fuera de las galaxias visibles. Hasta que se comprenda el fenómeno de la masa oculta, este método de determinar el destino del Universo será poco convincente.

Muchos de los trabajos habituales en cosmología teórica se centran en desarrollar una mejor comprensión de los procesos que deben haber dado lugar al Big Bang. La teoría inflacionaria, formulada en la década de 1980, resuelve dificultades importantes en el planteamiento original de Gamow al incorporar avances recientes en la física de las partículas elementales. Estas teorías también han conducido a especulaciones tan osadas como la posibilidad de una infinidad de universos producidos de acuerdo con el modelo inflacionario.

Sin embargo, la mayoría de los cosmólogos se preocupa más de localizar el paradero de la materia oscura, mientras que una minoría, encabezada por el sueco Hannes Alfvén, premio Nobel de Física, mantienen la idea de que no sólo la gravedad sino también los fenómenos del plasma, tienen la clave para comprender la estructura y la evolución del Universo.